Aplicaciones médicas en general

¿Cuáles son las principales aplicaciones de las radiaciones en medicina?

Son muy amplias, desde el diagnóstico por imagen hasta el tratamiento de patologías oncológicas. El radiodiagnóstico, la medicina nuclear y la oncología radioterápica utilizan radiaciones para sus procedimientos.

Debe distinguirse entre radiaciones ionizantes (rayos X, fuentes radiactivas) y radiaciones no-ionizantes (ultrasonidos, campos magnéticos). Las primeras tienen la capacidad de ionizar los átomos que conforman la materia y modificar el ADN. Existe evidencia científica sobre su capacidad de incrementar la probabilidad de que se produzcan efectos nocivos. No obstante, su utilización en el ámbito médico se mantiene en valores tan bajos de exposición que, aunque no se puedan descartar efectos carcinogénicos o genéticos, éstos quedan reducidos a una mera posibilidad teórica, ya que, hasta la fecha, no existe evidencia práctica basada en estudios humanos de que estos efectos se hayan producido.

En el caso de los ultrasonidos (ecografía) y los campos magnéticos (resonancia magnética), el conocimiento científico actual no permite asegurar ni cuantificar la posible aparición de efectos nocivos.

 

Usos diagnósticos:

  • Aparatos de rayos X (fijos, móviles, arcos de quirófano, tomografía computarizada, mamografía).
  • Sustancias radiactivas usadas en Medicina Nuclear “in vivo”.
  • Sustancias radiactivas usadas en el laboratorio “in vitro”.

Usos terapéuticos:

  • Teleterapia, mediante la utilización de aceleradores lineales de electrones que han sustituido a las máquinas de telecobaltoterapia (ya en desuso), utilizadas para el tratamiento del cáncer y otras enfermedades.
  • Braquiterapia, mediante la inserción de fuentes radiactivas encapsuladas que se insertan en el interior del paciente oncológico durante un periodo de tiempo prolongado (desde unas horas hasta implantes permanentes), o durante varias sesiones de corta duración (braquiterapia de alta tasa de dosis).
  • Terapia metabólica, administrando sustancias radiactivas a los pacientes.

Fuente: SEPR
 

¿Cuáles son los principios de protección radiológica en las exposiciones médicas?

El primer principio de protección radiológica aplicable a las exposiciones médicas es la justificación del procedimiento, que debe realizarla el médico que la prescribe o el médico especialista, basándose en el riesgo beneficio para el paciente. Por tanto no hay un  límite  en  el  número  de  pruebas  para  un paciente,  pero  debe  extremarse la justificación si con pruebas anteriores se dispone ya de suficiente información para el diagnóstico.

Además se debe optimizar la dosis de radiación para que sea la mínima compatible con una imagen apta para el diagnóstico, o en el caso de la terapia con el objetivo del procedimiento. Los especialistas en Radiofísica son los responsables de la dosimetría (estimación, medida o cálculo de las dosis), y de colaborar en los procesos de optimización de la dosis.

No hay límite de dosis para las exposiciones médicas. En el caso de las pruebas de radiodiagnóstico, sí que existen valores de dosis de referencia, o de actividad administrada en medicina nuclear, que nos sirven para comprobar si los procedimientos se están realizando, en general, de forma adecuada, pero no son límites aplicables a una exploración individual de un paciente.

Fuente: SEPR


¿Cuál es la magnitud de dosis de radiación más corriente?

La dosis de radiación, o simplemente dosis, se describe a menudo utilizando la magnitud dosis efectiva, expresada en milisievert (mSv). La dosis efectiva representa la dosis que, recibida a cuerpo entero, daría el mismo riesgo de cáncer que el producido por las dosis impartidas a los diferentes órganos existentes en una parte determinada del cuerpo. La dosis efectiva ofrece una forma de comparar aproximadamente el riesgo entre diferentes procedimientos que utilizan las radiaciones.

Fuente: IAEA


Radiología

¿Qué son los rayos X?

Los rayos X son una forma de radiación, como la luz visible, pero tienen una elevada capacidad de penetración que les permite atravesar el cuerpo humano. Utilizando los equipos y técnicas adecuadas, los rayos X pueden ser detectados y producir imágenes de las estructuras internas del cuerpo, para diagnosticar enfermedades u otros problemas.

Fuente: IAEA
 

¿Existe un límite para la radiación que puedo recibir en un examen de rayos X?

No. Para no restringir los beneficios de los rayos X, que son en general mayores que el riesgo debido a la radiación, ninguna organización internacional ha establecido un límite para la dosis al paciente. Se considera  que el riesgo asociado a la radiación es aceptable en los exámenes médicos justificados. El médico prescriptor y el radiólogo son los responsables de asegurar que el beneficio que se deriva para la salud del paciente es superior al riesgo de radiación.

Fuente: IAEA
 

¿Qué valores de dosis de radiación ionizante se recibe debido a las exploraciones con rayos X?

Lo más importante es que la prueba esté debidamente justificada por el médico que la prescribe, y que la dosis sea la mínima compatible con una imagen que permita diagnosticar la enfermedad.

En función del tipo de exploración o prueba radiológica que se le deba realizar, podrá variar la dosis de radiación recibida. En la tabla siguiente se indican valores estimados de dosis de radiación:

 

Tipo de examen

Dosis efectiva (mSv)

Incremento del riesgo de cáncer

Tiempo equivalente de exposición a la radiación  natural del fondo

Dosis bajas

  • Radiografía de tórax
  • Radiografía de extremidades

< 0.1

Uno en un millón

Días

Dosis intermedias

  • Radiografía de columna lumbar
  • Radiografía de abdomen
  • TC de cabeza y cuello

1 – 5

1 en 10.000

Entre unos meses a pocos años

Dosis más altas

  • TC de tórax o abdomen
  • SPECT cardíaco (medicina nuclear)
  • Angiografía cardíaca
  • Estudio gastroduodenal

5 – 20

1 en 2.000

Hasta varios años

Radiación natural de fondo

2.4

 

 

 

 

Fuente: IAEA

 

Radiología: Mamografía

¿Qué dosis de radiación se recibe en una mamografía?

Una exploración mamográfica típica, consistente en 2 ó 3 proyecciones de cada mama (en total 4 ó 6 mamografías), imparte una dosis en el tejido glandular de entre 2 y 12 mGy aproximadamente. En este caso, la dosis (en mGy) indica la energía de los rayos X absorbida en un tejido específico. En la mama, el tejido glandular es el más sensible a la radiación y, por lo tanto, se suele calcular la dosis glandular media (DGM) en cada mama. Las pacientes con mamas de tamaño inferior a la media suelen recibir una DGM más baja. Por el contrario las dosis serán más altas en las pacientes con mamas de mayor tamaño. Cualquier imagen adicional que pueda ser necesaria incrementará la dosis a la paciente.

Fuente: SEPR
 

¿Cuál es el riesgo de sufrir efectos radioinducidos por la realización de una mamografía?

No existe ninguna evidencia científica que haya demostrado que con las dosis de radiación actuales que se reciben en mamografías diagnósticas, particularmente por encima de la edad de 40 años, se induzca cáncer de mama. No obstante, como cualquier otra prueba diagnóstica que utiliza radiaciones ionizantes, el riesgo potencial no se puede ignorar y siempre debe valorarse junto al beneficio que obtenemos de la misma.

Fuente: SEPR


¿Me tienen que poner protector plomado de tiroides cuando me hacen una mamografía?

No. Durante la mamografía la glándula tiroidea no está expuesta directamente al haz de radiación. Además, la técnica radiográfica y el pequeño volumen irradiado hacen que la dosis de radiación dispersa que alcanza la glándula tiroidea sea insignificante. De hecho, en caso de emplear una técnica radiográfica automática, si el protector de tiroides se encontrase en la trayectoria del haz de radiación, la cantidad de radiación necesaria para obtener la imagen podría aumentar considerablemente y ser contraproducente el uso del protector, ya que impediría optimizar la exploración.

Fuente: SEPR
 

Radiología: Tomografía computarizada (TC)

¿Qué es la tomografía computarizada (TC)?

La TC produce imágenes de secciones o cortes del cuerpo utilizando un equipo de rayos X y computadores sofisticados.

Las exploraciones de TC de órganos internos, hueso, tejido blando y vasos sanguíneos ofrecen mayor visibilidad y más detalles que las exploraciones convencionales de rayos X (tales como las radiografías). Las radiografías son representaciones en dos dimensiones de objetos tridimensionales y la TC genera imágenes en las que se muestran las tres dimensiones.

Mediante exploraciones de TC los médicos pueden diagnosticar con mayor facilidad enfermedades, tales como el cáncer, enfermedades cardiovasculares, infecciosas, problemas traumatológicos y del sistema músculo-esquelético.

Fuente: SEPR
 

¿Son superiores las dosis asociadas a las exploraciones de TC que en las exploraciones convencionales?

En general, sí. La mayoría de exploraciones de TC imparten dosis de radiación superiores a otras exploraciones.

Las dosis efectivas en las exploraciones de TC pueden variar entre 1 mSv y 20 mSv, que es aproximadamente lo mismo que recibe una persona durante un tiempo de entre uno y ocho años a partir de la radiación natural de fondo (unos 2,4 mSv de promedio cada año). O dicho de un modo más simple, una exploración de TC con una dosis de unos 10 mSv equivale a 500 radiografías de tórax, suponiendo una dosis de 0.02 mSv por cada radiografía de tórax.

Fuente: SEPR


¿A partir de cuántas exploraciones de TC se considera que hay riesgo?

No se puede responder a esta pregunta con un número concreto. De entrada hay que resaltar que no se establecen límites en cuanto al número de exploraciones de TC al que se puede someter una persona, siempre y cuando el médico considere que la exploración se justifica. Por otro lado, según los modelos radiobiológicos actualmente aceptados, incluso la más pequeña cantidad de radiación conlleva un riesgo muy pequeño de causar un cáncer. Existen directrices y recomendaciones bien establecidas para ayudar a los médicos a decidir cuál es la exploración más adecuada para cada situación o cada enfermedad. En esencia, se trata de mantener la exposición a la radiación tan baja como sea razonablemente posible (principio ALARA) sin comprometer los beneficios para el paciente.

Fuente: SEPR
 

¿Debo preocuparme por la radiación si mi hijo tiene que someterse a una TC?

Realmente no, si la exploración está justificada habiendo valorado los riesgos y beneficios. Pero es necesario responder a esta cuestión aclarando con el médico por qué necesita su hijo una exploración de TC y por qué no puede realizarse otro tipo de examen como la ecografía o la resonancia magnética en su lugar.

Fuente: SEPR
 

¿Debería solicitar a mi médico una exploración de chequeo preventivo de TC de cuerpo entero?

No. Actualmente es muy escasa la evidencia de que sean beneficiosas las exploraciones de TC a cuerpo entero en personas que no presentan síntomas.

Fuente: SEPR
 

Radiología: Intervencionismo

¿Qué se denomina intervencionismo o procedimiento intervencionista en Radiología?

De forma abreviada, la radiología intervencionista se basa en la realización de procedimientos mínimamente invasivos guiados por imágenes, resultando muy importante en el diagnóstico de enfermedades y como alternativa al tratamiento quirúrgico de muchas condiciones médicas: patologías cardio-vasculares, urológicas, neurológicas, biopsias, etc.
 

¿Son muy altas las dosis de radiación asociadas a los procedimientos intervencionistas?

La dosis de radiación que puede recibir un paciente en un procedimiento intervencionista dependerá de la patología, del estado que éste presente y de la complejidad del procedimiento. Algunos procedimientos pueden conllevar tiempos de irradiación largos y, por lo tanto, el paciente puede recibir dosis de radiación altas. De hecho, en algunos casos, se pueden observar efectos radioinducidos pasado un tiempo tras la realización del procedimiento (semanas o meses). En este sentido, es importante que, si tras ser sometido a un procedimiento intervencionista, nota un enrojecimiento de la piel o lesiones más graves en la zona que ha estado expuesta a la radiación, lo notifique inmediatamente a su médico para que valore el grado de afectación y establezca una pauta de seguimiento y/o tratamiento.
 

Medicina Nuclear: Diagnóstico

¿Qué dosis y riesgos tienen las pruebas de medicina nuclear en comparación con las de radiodiagnóstico?

En la mayoría de los exámenes de medicina nuclear con finalidad diagnóstica la dosis de radiación es pequeña, similar a la de la mayoría de los exámenes de rayos X.

Fuente: SEPR
 

¿Necesito tomar precauciones especiales después de un examen de medicina nuclear con fines diagnósticos?

Después de un examen de medicina nuclear con fines diagnósticos mantendrá en su cuerpo una pequeña cantidad de isótopo radiactivo, que en general no supone peligro alguno para la población. Dado que las dosis son muy bajas, podrá usted seguir realizando sus actividades cotidianas sin problemas.

Fuente: SEPR
 

¿Un paciente puede ir acompañado de un niño a una prueba diagnóstica de medicina nuclear?

Las cantidades de material radiactivo que se administran en pruebas diagnósticas son lo suficientemente bajas como para garantizar que ninguna persona del entorno del paciente recibirá una dosis de radiación significativa. No obstante, no se debería llevar a niños a las instalaciones de medicina nuclear (incluyendo aquellas dedicadas a estudios de PET), ya que el niño no sólo estará expuesto a la radiación de la persona a la que acompaña, sino también a la del resto de pacientes.
 

¿Puede una mujer embarazada acompañar a un familiar o a un amigo a quien se le va a realizar una exploración de medicina nuclear?

No es recomendable. Aunque la dosis de la radiación procedente del paciente explorado es bastante baja, es aconsejable mantener la exposición del feto tan baja como sea razonablemente posible y se debe tener en cuenta que habrá otros pacientes a los que también se habrá administrado material radiactivo. Esta recomendación es extensible a las instalaciones en las que se realizan estudios PET.


Medicina Nuclear: Tomografía por emisión de positrones (PET)

¿Cuán elevada es la dosis de radiación de la PET/TC en comparación con las de otros tipos de examen?

Un examen de PET/TC tiene dos componentes, la imagen de PET y la de TC, que se obtienen conjuntamente. Los niveles de exposición a la radiación debidos a la TC pueden variar en un amplio margen, dependiendo del tipo de exploración, de la zona del cuerpo que se examina y del propósito de la prueba.

En su forma más simple, la TC se utiliza sólo para localizar anatómicamente las anomalías que se detectan en la imagen de PET. La dosis de la TC en estos casos suele ser baja.

La dosis efectiva correspondiente a la imagen de PET es baja, y depende de la actividad del material radiactivo inyectado (habitualmente 18-FDG, 18-fluorodesoxiglucosa).

Fuente: SEPR
 

¿Se puede realizar a un paciente un examen de TC, de rayos X o de MRI el mismo día que una exploración de PET?

La exploración de PET no afectará a la realización de estos otros exámenes. Sin embargo, si el mismo paciente tiene varios exámenes por imagen programados, se debe prestar especial atención a evitar la duplicación innecesaria de los mismos, asegurando que todos los médicos que atiendan a este paciente conozcan todas las exploraciones que le realicen.

Fuente: SEPR
 

¿El riesgo por una exploración de PET es mayor en los niños que en los adultos?

Sí. Los niños son más sensibles a la radiación que los adultos. No obstante, si el examen está justificado y se prevé que aporte beneficios significativos para el paciente, la relación beneficio / riesgo será alta. Una vez que el estudio está justificado, es necesario optimizar la realización del mismo con el fin de reducir la dosis al paciente sin comprometer la información diagnóstica.

Fuente: SEPR
 

¿Debe un paciente restringir sus actividades tras una exploración de PET?

No. Aunque el examen implica la administración de una sustancia radiactiva, que dará lugar a la exposición a la radiación de las personas a su alrededor, la cantidad de radiación que se emite desde el paciente después de la exploración es pequeña. El paciente puede llevar a cabo todas sus actividades habituales sin ningún riesgo para los demás.

Fuente: SEPR
 

Medicina Nuclear: Terapia

¿Cuáles son las medidas de seguridad para los pacientes tras un tratamiento con material radiactivo?

Existen reglamentaciones estrictas en la mayoría de los países respecto al tratamiento de pacientes con material radiactivo. Éstas incluyen la adopción de precauciones especiales para el personal y los visitantes mientras estos pacientes estén en el hospital. Cuando los pacientes reciben el alta del hospital o vuelven al trabajo se les entrega las precauciones a adoptar. El personal del hospital le dará instrucciones de seguridad completas, personalizadas en función de los niveles de radiación a su alrededor, del grado de captación del material radiactivo y también de su entorno familiar.

Fuente: SEPR
 

¿Cuánto tiempo debo esperar a quedarme embarazada después de un tratamiento con yodo radiactivo?

En el caso de mujeres, se recomienda evitar el embarazo durante el año siguiente a un tratamiento con yodo radiactivo, tanto para que se produzca la eliminación total del material radiactivo (lo que se consigue en unos cuatro a seis meses) como con el fin de estabilizar el estado de la glándula tiroidea materna. Cabe tener en cuenta que, en algunos casos, puede ser necesario repetir el tratamiento, lo que motiva la recomendación de un tiempo prudencial de un año.

En ausencia de evidencia sobre posibles efectos en el caso de tratamiento terapéutico de hombres con yodo radiactivo, se recomienda, como medida de seguridad, que éstos pongan los medios adecuados para evitar un embarazo durante, al menos, los cuatro meses posteriores al tratamiento.

Fuente: SEPR
 

Embarazo y lactancia

¿Puedo someterme a exámenes de rayos X estando embarazada?

En primer lugar, debe tener en cuenta que, si está embarazada o sospecha que puede estarlo y le programan una exploración con rayos X, debe indicárselo antes al especialista.

Si su médico ha justificado la exploración y no hay otra prueba sin radiaciones ionizantes que aporte la misma información diagnóstica, sí que puede realizarse el examen con rayos X.

Los casos más delicados son los de exploraciones que requieren la exposición directa del feto al haz de radiación (exploraciones del abdomen inferior). En exploraciones de partes alejadas del área fetal, si éstas se realizan de forma adecuada, el feto no está expuesto al haz directo de radiación y recibirá dosis de radiación dispersa muy reducidas.

En exámenes mamográficos, puesto que la técnica radiográfica es de baja energía y el volumen a irradiar es pequeño, la radiación dispersa que llega al feto no es significativa.

Si se está pensando en un tipo de examen cuyas dosis pueden ser mayores, como la TC de las zonas abdominal y pélvica, el médico podría estudiar la posibilidad de posponer el examen, utilizar un estudio alternativo, tal como ultrasonido, o si el examen fuera esencial para la salud de la madre, adoptar medidas especiales para mantener la dosis al niño no nacido tan baja como sea posible.

Fuentes: IAEA y SEPR


¿Puedo amamantar después de un examen con rayos X?

Sí. Los rayos X utilizados en pruebas diagnósticas no producen ningún efecto sobre la leche materna y no es necesario interrumpir la lactancia. No obstante, si en el examen radiológico le van a administrar alguna sustancia de contraste, deberá consultar antes con su especialista si existen incompatibilidades con la lactancia.
 

¿Puedo someterme a pruebas diagnósticas de medicina nuclear estando embarazada?

En primer lugar, debe tener en cuenta que, si está embarazada o sospecha que puede estarlo y le programan una prueba diagnóstica de medicina nuclear, debe indicárselo antes al especialista.

Si su médico ha justificado la exploración y no hay otra prueba sin radiaciones ionizantes que aporte la misma información diagnóstica, sí que puede realizarse la prueba de medicina nuclear. En general, las dosis recibidas por el embrión o el feto en este tipo de exámenes son bajas.
 

¿Puede una paciente amamantar después de haber sido sometida a una exploración diagnóstica de medicina nuclear?

Dependerá del tipo de material radiactivo que se le administre, por lo tanto, es muy importante que le comunique al médico especialista que está amamantando antes de que se le realice la prueba.

En función del material radiactivo empleado, habrá pruebas diagnósticas en las que no será necesario interrumpir la lactancia, pero habrá otras en las que deba interrumpirse desde unas horas hasta unos días. Por ejemplo, en el caso de las exploraciones PET, pequeñas cantidades de la 18-FDG que se administra a la paciente pueden ser eliminadas con la leche materna. De ser necesaria la exploración, se recomienda que la madre se extraiga la leche antes del examen con el fin de poder alimentar a su bebé después de la exploración. Pasadas 24 horas no hay problemas para reanudar la lactancia con normalidad, según todas las guías internacionales.

Fuente: SEPR
 

¿Puedo someterme a un tratamiento con yodo radiactivo estando embarazada?

No. La cantidad de material radiactivo que se administra en los tratamientos con yodo radiactivo es elevada y, por lo tanto, las dosis de radiación recibidas por el feto serían muy altas.
 

¿Puedo amamantar después de un tratamiento con yodo radiactivo?

No. Hay que dejar de amamantar antes de empezar el tratamiento con yodo radiactivo pues existe riesgo de dañar la glándula tiroidea del niño provocándole un hipotiroidismo permanente y aumentando su riesgo de cáncer de tiroides.

Fuente: SEPR

 

 

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